Evalúan en el Capitolio proyecto "real" para evitar más embargos Mitzi Macias
Washington Hispanic
En las últimas semanas son varias las iniciativas anunciadas por el gobierno con el propósito de salvar miles de casas que se están perdiendo como consecuencia de la crisis hipotecaria, pero lo que muy pocas personas saben es que estos sólo son proyectos "voluntarios" donde los bancos e instituciones financieras tienen la libertad de adoptarlos o no. Por tal razón son mínimos los resultados positivos y reales de estas iniciativas como explica la activista y representante de la organización sin fines de lucro Préstamos Responsables, Aracely Panameño, quien esta semana presentó una propuesta "real" en el Capitolio que cuenta con el apoyo y patrocinio del senador Harry Reid.
La propuesta determina realizar una enmienda a la ley de quiebras para otorgarle al juez de bancarrota la posibilidad de realizar una modificación "real" en el tipo de préstamo hipotecario de una persona que se declare en quiebra.
" Una iniciativa voluntaria significa que cada institución bancaria decida qué tipo de negociación va realizar y que no hay nada que obligue a los bancos a presentar un reporte o que se realice un monitoreo. Por tal razón con las iniciativas anunciadas no se han efectuado cambios significativos y nosotros estamos luchando para lograr que las instituciones financieras reporten sus acciones", explica Aracely Panameño.
Modificación de préstamos
La iniciativa la cual está incluida en el proyecto de un segundo plan de ayuda o revitalización económica se está evaluando en el Congreso, aunque el presidente George W. Bush ha expresado que de aprobarse un segundo plan de estímulo económico que incluya este apéndice sería vetado.
La propuesta establece que los bancos opten por una modificación "real" del préstamo, lo que significaría que todas aquellas personas que tengan un préstamo hipotecario que no puedan pagar, puedan modificar su préstamo, pero partiendo del nuevo precio base de la propiedad.
" Esto significa que si su casa costó medio millón de dólares y ahora el precio del mercado es de 350 mil, el banco estaría en la obligación de adecuar un nuevo préstamo basado en el nuevo precio del mercado. Si logramos otorgarle la facultad de tomar esta decisión a los jueces de bancarrota serviría de estímulo a las instituciones financieras para que ellos mismos tomen la iniciativa antes de permitir que uno de sus clientes se presente en bancarrota", señala Aracely Panameño.
Le conviene a los bancos y a los gobiernos
Poner una casa reposeída nuevamente en el mercado le cuesta aproximadamente al banco entre 40 mil y 50 mil dólares. A eso se suma que tiene que ponerla a la venta dentro del precio del mercado que ya está bastante bajo, por lo que este proyecto le evitaría a las instituciones financieras un gasto de tiempo y dinero. Por otro lado también se benefician los gobiernos porque por cada casa que es embargada en un vecindario la plusvalía de las propiedades en los alrededores disminuye en aproximadamente 5 mil dólares. Al bajar el precio de las propiedades los gobiernos recaudan menos dinero a través de los impuestos que pagan las propiedades.
" Las iniciativas que se han presentado hasta ahora no han servido de mucho y benefician a un sector muy limitado. Con esta nueva iniciativa queremos que exista una regulación y que se efectúen verdaderas modificaciones en los préstamos. Esperamos rescatar con este proyecto en promedio 600,000 casas, no son muchas, pero es más de lo que se ha logrado hasta ahora", finaliza Panameño.